Autora: Karonlains Alarcón-Forero
Soy primera lectora (en algunos lugares
también se le llama lectora profesional), que es quien se encarga de leer los
manuscritos y descartarlos o pasarlos en una primera criba, también puedo leer
los escritos de los autores y darles una retroalimentación de su obra, en lo
que es un informe de lectura. La primera vez que trabajé en ello fue ad
honorem para un concurso de escritores, y ahí empecé a aprender a hacerlo.
Después de eso trabajé en otros
concursos como primera lectora, y los que eran más experimentados que yo me
enseñaron mucho, fue una dicha cuando una editorial pequeña me llamó para
contratar mis servicios, tenían una centena de manuscritos para depurar y la
persona que se encargaba de hacerlo se había enfermado, con el agravante de que
estaban buscando nuevos títulos para la Feria del Libro de ese año.
Así que el trabajo era larguísimo
y súper apresurado, debía depurarlos todos en cuestión de dos meses, ¡dos meses
para leer un promedio de cien obras! ¿se lo imaginan?, yo estuve a punto de
decir que no, me parecía demasiado, entonces el editor en jefe me dijo: “Aplica
la norma de los 5 errores”, y yo toda novata con cara de “¿Quejeso?”, y él me
explicó: “vas leyendo el manuscrito, y llevas la cuenta de cuantos errores de
ortografía encuentras, cuando llegues a cinco lo descartas”.

El asunto es que lo apliqué y
¿saben qué?, funcionó. Yo empleé el límite de veinte errores porque cinco me
parecían muy poco, y en todas las ocasiones en que descarté un borrador que
había llegado al límite de errores, realmente merecía ser descartado por muchos
desaciertos de fondo como personajes, trama, estructura, etc.
Es una relación que existe, el
autor que ha aprendido a escribir bien los asuntos de fondo, tiene gran
experiencia en manejar los asuntos de forma, por lo tanto, descartar por
asuntos de ortografía no es tan descabellado y al azar como parece. La forma
guarda relación con el fondo, y siempre que pienso en esto recuerdo a mi
abuelito, quien era carpintero, y con él aprendí muchas cosas, entre ellas a
usar correctamente las herramientas y una vez que las usas, el material, la madera,
va tomando muchas formas, y al hacerlo tú mismo vas aprendiendo técnicas, vas
solucionando problemas y cada cosa que haces va a quedar mejor que la anterior
(si estás dispuesto a aprender).
Sé que como escritor, la regla de
“los cinco errores ortográficos”, como me he inventado llamarla, no es lo
mejor, y realmente desde el lado del autor suena como una completa y absoluta
locura, que descarten tu manuscrito por eso ¿en serio? Viéndolo desde el lado
editorial no es tan así, si un autor tiene un libro terminado, supuestamente
listo para presentarlo al lector, debería estar lo más pulido posible y eso
incluye la ortografía.
Por supuesto, todo texto que se
va a publicar pasa por un proceso editorial que incluye corrección orto
tipográfica, o de estilo, y eso es normal, pero lo que no lo es normal es que
un escrito tenga tantísimos errores que sea imposible entender el mensaje. Como
autores debemos entender que las palabras son nuestras herramientas y debemos
aprender a manejarlas lo mejor posible.
Si tienes un escrito que crees
terminado, yo te recomiendo hacer un proceso de corrección, eso te evitará
quedar atascado en la criba de “los cinco errores de ortografía”, y hacerlo, querida
escritora y amable escritor, no solo te concierte a ti.
Aquí van unos cuantos consejos
sinceros:
- Estudia las herramientas del lenguaje: Compra diccionarios o consúltalos en línea, conoce los foros de dudas del lenguaje, toma cursos, aprende en general. Mira muchos artistas invierten tiempo y dinero en aprender a usar sus herramientas, piensa en un músico, en un pintor ¿Cuánto tiempo invierten en aprender sus técnicas?, no te creas que porque sabes juntar silabas sabes escribir. Aprende el lenguaje.

- Deja dormir el texto: No es un consejo mío, es de Chejov. Él siempre decía que hay que guardar los escritos y así es, archívalos en un cajón o en tu PC y luego de un tiempo léelos de nuevo. En el momento que yo termino un escrito todo me parece bello, maravilloso, la vida fluye y hay pajaritos cantando en mi ventana, si yo corrijo algo mío en ese estado no le encuentro un solo defecto, pero cuando guardo y luego de tres meses (es el tiempo mínimo en el que los tengo bajo llave) los releo empiezo a ver todas las fallas que se me pasaron por alto, sigo amándolo, pero ya no hay pajaritos cantando. Estos artículos del blog por ejemplo, me precipitaba a publicarlos, y les encontraba decenas de errores luego de publicados y eso me desquiciaba, ahora los guardo por lo menos una semana. Eso no garantiza que no tengan fallas, pero por lo menos me ayuda a evitar cosas como la redundancia y errores de argumento que son comunes en los primeros borradores.
- Haz una lectura en voz alta: En solitario o acompañado, es tú decisión, pero hazla. Lee en voz alta el texto, poniendo atención a los signos de puntuación, escuchar te dará la posibilidad de evaluar el ritmo de tu narrativa.
- Consigue un primer lector sincero: Luego de dormir tu texto, hazle una segunda y si quieres una tercera revisión, entonces pásalo a un lector. No se vale que sea tu mamá, o la tía que tanto te quiere, debes encontrar alguien que sepa leer, que encuentre fallas en los argumentos, esos que en las películas de misterio a la mitad ya saben quién es el delincuente, un amigo sincero que no le dé pena decirte: “ve, lo que escribiste es una porquería linda, pero porquería”, y cuando tú le preguntes la razón de su afirmación saque un esfero rojo y empiece a señalar todos los errores. Consíguetelo, antes de imprimir, antes de enviar a la editorial, antes de pensar en la auto publicación, consíguete un primer lector.

- Paga una corrección de estilo: es realmente una opción, es especial cuando quieres tener tu texto terminado un 100%, ninguna corrección te quedará sin errores, siempre existe el fallo humano, un pequeño por aquí y otro por allá. Sin embargo, la corrección de estilo te evita los errores más comunes. Yo no pago corrección porque mi esposo es corrector y traductor oficial, así que hace parte de su labor conyugal corregir mis textos (las ventajas de casarte con tu profesor de taller de escritores J), pero mis textos finales siempre pasan por corrección profesional.
La corrección casi
nunca va a ser gratuita, así que si es un gasto que debes prepararte para
asumir en algún momento, volvemos a lo mismo, somos artistas, debemos invertir
en nuestro arte.
Estos cuatro pasos no te aseguran
que una editorial te va a fichar, recuerda si estás pensando en auto publicar
aun tienes que aprender del mundo de la edición, puedes leer los artículos
sobre auto publicar con editorial o como auto publicar mi libro.
Excelente artículo. Muchas gracias por tan valiosa información.
ResponderEliminarCon mucho gusto, espero que leas los otros sobre publicación. Gracias por leerme.
EliminarBueno, hay consagrados/as de las letras que fueron rechazados por avispadas editoriales.
ResponderEliminarCualquier camino desde la humildad es válido, ¿no cree?
Con todo, es de agradecer su expuesto en este artículo.
Un saludo.
Sí, tienes toda la razón. Muchos escritores y escritoras fueron rechazados en su momento, y es verdad que textos con muchos errores pasan porque sus historias son grandiosas, y creo que el éxito es lo que tu dices "desde la humildad".
EliminarEn mi opinión, veo que hay poco de eso hoy en día, es común ver que el escritor novato termina su primera novela (que muchas veces es un borrador, más que otra cosa), y ya quiere que se la publiquen, pareciera que es lo único que importa, publicar sin ver la calidad de la obra, que al final de cuentas es lo que lleva tu nombre.
Sea como sea, todos estamos para aprender :), gracias por leerme, espero poner otros artículos para que los comentes.